LOS REYES MAGOS Y SU PROCEDENCIA


 Sobre la estrella que guió a los Magos hasta el portal, hubo diversas teorías, desde que se trataba de Venus, al cometa Halley. La más aceptada es la propuesta por Kepler en 1606, cuando apuntó que la estrella fue la rara triple conjunción de la Tierra con Júpiter y Saturno, estando el sol pasando por Piscis. Los cálculos de Kepler señalaban que se pudo dar en el año 7 a. de C


La procedencia de los Reyes Magos

Más hacia el este de Babilonia tenemos a uno de los pocos posibles alternativos a Babilonia: Persia. La distancia entre Persia y Jerusalén era casi el doble de la desde Babilonia a Jerusalén, y la travesía más dura, pero no es imposible que los Reyes Magos podrían haber hecho el viaje desde ahí. Sin embargo, casi no conste evidencia de que existía una astronomía Persa de ningún tipo. Este último es muy importante; si los persas no se interesaban por el cielo, ¿qué les importaría una estrella más?


Los niños mayores no olvidamos la carta.


La Biblia no especifica el origen de los Reyes Magos, los cuales se supone que provinieron de Persia o Babilonia, ya que en esos lugares aquellos eran conocidos como magos, y tenían un gran poder e influencia en la sociedad. Además la palabra “mago” se utilizaba comúnmente en esa época para designar a los astrónomos.




Tampoco se extrae de la Biblia sus nombres (Melchor, Gaspar y Baltazar) ni sus apariencias físicas,  según un monge benedictino en sus escrituras nos dice  y nos representa, a Melchor  como que era un hombre de unos 60 años de cabellos y barba blancos; que Gaspar era de unos 40 años  pero igualmente barbudo y rubio; y que Baltasar, era joven  de unos 20 años negro. Según los expertos, estas descripciones hacen una clara referencia en establecer a los Reyes Magos como representantes de Europa, Asia y África, respectivamente y de representar la edad  a través de ellos, quedando en adulto, medianos y jóvenes.



Poco a poco la tradición ha ido añadiendo otros detalles a modo de simbología: se les ha hecho representantes de las tres razas conocidas en la antigüedad y representantes de las tres edades del hombre.




La historia de los Reyes Magos de Oriente fue escrita hacia el año 70 después de Cristo en arameo. 
Ese texto no se ha conservado, pero ha llegado hasta nosotros porque fue traducido al griego, que era el idioma más utilizado en la época en la cuenca del Mediterráneo.
De los cuatro Evangelios, solo Mateo nos cuenta este pasaje, cuando en tiempos de Herodes III el Grande, y habiendo nacido Jesús en Belén de Judea, llegaron allí en busca del Rey de los Judíos unos magos (magusàioi) venidos desde Oriente, siguiendo una “estrella” que les guiaba por el camino.

Sin embargo, en el texto de San Mateo no se les nombra ni como “Reyes”, ni como “Magos“, ni siquiera por los nombres como los conocemos: Melchor, Gaspar y Baltasar. 

Keops, Kefrén y Mykerinos lugar emblemático de Oriente Medio que sigue sorprendiendo a físicos, astrónomos e historiadores.
La idea de que uno de ellos era negro, o que eran tres, es producto de la imaginación o de la literatura posterior. 
Pero hay otras cuestiones curiosas en torno a esta historia. La larga tradición nos ha traído estos elementos identificadores que no se encuentran escritos. Algunos historiadores apuntan que se puede tratar de añadidos en la traducción griega del arameo a la historia que, escrita por Mateo, fue utilizada por Marcos y, más tarde, por Lucas. 
Algo que parece carecer de base si se piensa que el texto está escrito muchos años después de que acontecieran los hechos.

Petra, pocas veces se puede ver cosas tan espectaculares como Petra. Los edificios de Khazneh y Deir son los mas impresionantes y acogedores, se encuentran en medio del desierto.


También se ha considerado curioso que los primeros paganos (“primitia gentium”, los primeros entre los paganos en adorar y reconocer al Señor) que fueron a venerar al Salvador fueran Reyes, y lo que resulta más chocante, que fueran “Magos“. 
La clave de todo esta asunto puede encontrarse en el acierto de los traductores latinos del Nuevo Testamento que llevaron el texto a esa lengua, entre ellos San Jerónimo que en el siglo IV tradujo las Escrituras del hebreo al latín, quizá el primero que los identifica como Magos.
Ruinas de Palmira,  Siria, situada en pleno desierto a 240 km, al norte de Damasco. Esta ciudad antigua fue uno de los pasos de caravanas más importantes del mundo antiguo.


¿Pero a qué se llamaba magos, “magusàioi“?

En tiempos del nacimiento de Jesucristo, los magusàioi eran adivinos y astrólogos, de origen caldeo, es decir, del área sirio-mesopotámica, lo que desde Judea suponía el Este geográfico. Así las cosas, el término magusàioi designaba a los charlatanes que practicaban algún tipo de magia, que practicaban la antigua ciencia de los Magû,

Un dato de los Reyes Magos que sí nos ha dejado la Biblia, es el correspondiente a los regalos, un aspecto bastante importante, considerando que en varios países los regalos en esta fecha tienen una gran importancia.

El incienso se obtiene del árbol Boswellia
SIGNIFICADO DEL ORO. DEL INCIENSO Y LA MIRRA.

El oro era el regalo habitual que se destinaba a los reyes de la época.
 El incienso era un regalo  entendido como Dios, debido a que se quemaba en los templos en honor a los dioses. 
Finalmente la mirra, es entendido como un regalo, ya que era la sustancia con la que se embalsamaba a los muertos en la época.
De esta forma, los tres regalos estarían constituyendo los tres perfiles de Jesús, como Rey (de los judíos como se autoproclamó varias veces), como Dios y finalmente como hombre.


Árbol de la Mirra.
¿Realmente fueron tres regalos?

Siempre se habla de tres regalos, pero en realidad fueron más.
Melchor, rey de los persas, es el venerable anciano de barbas blancas que le llevó al Niño recién nacido muselina, púrpura, piezas de lino y oro.
Gaspar, rey de los indios, un joven barbilampiño (después barbudo), le llevó preciadas especias, nardo, canela, cinamomo y el oloroso incienso.
Baltasar, rey de los árabes, de rostro fuscus (“oscuro” en latín), y que con el paso de los años se hizo claramente africano, le llevó oro, plata, zafiros, piedras preciosas, perlas y mirra.

Mercado de esencias.

La tradición de los Reyes Magos como portadores de juguetes es otra manifestación de la costumbre romana de hacer regalos a los niños y de otras tradiciones (como la de Santa Claus) adoptadas por algunos países latinos hace relativamente poco tiempo.

En principio Melchor traía dulces, golosinas y miel. Gaspar traía ropa, zapatos y cosas prácticas y Baltasar (simbolizando el racismo existente) castigaba a los niños malos dejándoles carbón.

Es a partir de mediados del siglo XIX cuando los reyes empiezan a traer juguetes y no se hace distinción al respecto de sus funciones.




Todo un enigma histórico envuelve las figuras de Melchor, Gaspar y Baltasar. Todo lo que conocemos actualmente se debe más a la leyenda o la tradición que a hechos reales. Las únicas referencias que se tiene de ellos están en el Nuevo Testamento y en los Evangelios Apócrifos y en ninguno de ellos los califican de reyes. Eran más bien sacerdotes, astrónomos o astrólogos, dado que la palabra “sabios” del Evangelio de San Mateo es derivada del griego “magoi”. De ahí que la tradición los convirtiera en los Reyes Magos.


En el siglo V el Papa San León habla de ellos como personajes históricos y fija su número en tres (número de la perfección tan presente en la numerología cristiana). Un siglo más tarde comienza a generalizarse la iconografía de los magos: dos con barba y uno sin ella, y en el siglo IX se les pone nombre: Bithisarea, Melichior y Gathaspa y se les pone una edad que corresponde con las tres edades del hombre adulto: anciano, mediana edad, joven. En el siglo XIV se les pone raza. Aunque en las leyendas anteriores se mencionaba que eran provenientes de Persia, en este siglo se quiere “globalizar” sus figuras haciéndoles representantes también de las razas humanas admitidas en la Antigüedad, las tres razas de los hijos de Noé: Sem, Jafet y Cam, montándolos en animales representativos de dichas razas.

Minas de Tharsis . Huelva
Los Reyes Magos de Oriente desde la mítica ‘Tharsis’
En este territorio, las civilizaciones fueron atraídas como un faro al marino por los metales preciosos, -plata, cobre, oro- que fueron el origen de un sincretismo cultural en nuestra tierra. Y así, la historia se encarga de fijar la mirada en este punto, aludiendo la salida de los Reyes Magos desde el sur de Occidente, -desde la mítica Tartessos en España -, según afirmaba el Papa Benedicto XVI en La infancia de Jesús (2012). Los Magos cargados con tesoros emprendieron el camino hacia Belén, lugar en el que nacía Jesús, y de este modo, se recogía en los Salmos –alabanzas hebreas- que los reyes de Tharsis y de las costas lejanas le paguen tributo
 (Salmos: 72,10).

Tharsis y sus minas. Huelva.
Según Benedicto XVI -que remite a los textos de Mateo e Isaías para fundamentar su argumentación, pues son los que hablan de los reyes y naves llegadas desde Tharsis- el incienso, el oro y la mirra que llegaron a Belén tenían aroma andaluz.

Tharsis los Reyes Magos salen de las minas para llevarles a los niños regalos.
Los tharsileños se han tomado muy en serio las últimas tesis papales, por las que Benedicto XVI le ha dado la vuelta a muchas de las tradiciones cristianas en su libro La infancia de Jesús. Y es que una de ellas sitúa la procedencia de Gaspar, Melchor y Baltasar -que hasta ahora se creía que venían de Oriente- en el extremo occidental del mundo conocido en aquella época, concretamente en Tharsis (o Tartessos). Joseph Ratzinger se ha basado en los textos sagrados del evangelista Mateo y del profeta Isaías, que dejan entrever que Sus Majestades procedían de un reino que podría localizarse entre las provincias de Huelva, Cádiz y Sevilla.


Nada de esto ha podido ser demostrado científicamente, pero los vecinos de esta localidad andevaleña, que alberga en su término municipal algunas de las minas de oro y otros minerales más importantes de la antigüedad, se han apresuraron ayer a no dejar pasar la oportunidad de Su Santidad y han recreado la salida hacia Belén de los Reyes Magos desde el corazón de la mina más antigua del municipio, Filón Sur (conocida popularmente en Tharsis como Corta del Oro)


No importa si nos creemos una u otra versión o leyenda sobre estos personajes mágicos, lo importante es que nos acordemos, la noche de Reyes, de poner nuestros zapatos en el balcón o bajo una ventana, y que dejemos algo de comida para los Reyes Magos y para sus camellos y pajes (en muchos lugares sólo dejan leche con galletas, en otros pasto y agua para los camellos…). Después sólo queda esperar a la mañana del día de Reyes para ver que nos han traído, un momento que los más pequeños habrán estado esperando durante todo el año.


Jugando a las canicas.
Asimismo, ha recordado que aunque ésta es la noche de la  "inocencia", también hay que "honrar a los abuelos y a los padres que tanto se sacrifican". "También es una noche para honrar a todos aquellos que nos ayudarán a mirar hacia adelante y a luchar por un mundo",


Ningún niño sin juguetes.
Después de la emoción de ver la cabalgata de Reyes, sus carrozas, recoger caramelos... en casa entran las prisas por poner unos duces para los Reyes Magos, comida para los camellos y colocar los zapatos para que dejen allí los regalos.



Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Miguel Hernandez.


Y encontraba los días
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,

mis abarcas desiertas.      Miguel Hernandez.

Miguel Hernandez .Poeta
Por el cinco de enero,
para el seis, yo queria
que fuera el mundo entero
una juguetearía.                 Miguel Hernandez.


Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.        Miguel Hernandez.

NINGÚN NIÑO SIN JUGUETES, NO LO OLVIDÉIS.

Datos obtenidos.


Asociación Cultural Amigos de los Reyes Magos.

Euroresidentes. com.

Reyes- Wikipédia, la enciclopedia libre

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